Díaz continuará al frente de la Vocalía durante un nuevo mandato en el que plantea reforzar la participación juvenil y la colaboración con otras cofradías
26 de Septiembre del 2026
Adrián Díaz Guerrero ha sido reelegido este sábado como presidente de la Vocalía de Juventud de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli tras imponerse en el proceso electoral celebrado durante la Asamblea de la Vocalía, que ha tenido lugar en la Casa Museo de la Virgen.
Díaz ha obtenido 70 votos, frente a los 41 cosechados por la otra candidatura, encabezada por Francisco José Jiménez Bermúdez. La jornada electoral se ha saldado además con tres votos en blanco y uno nulo.
La Asamblea, que comenzó a las 12:30 horas, ha reunido a los hermanos de la Real Archicofradía con derecho a voto, condición que, de acuerdo con la convocatoria, correspondía a quienes cuentan con al menos un año de antigüedad y tienen entre 16 y 26 años. Las votaciones han permanecido abiertas hasta las 13:45 horas.
Con esta elección, Adrián Díaz afrontará un nuevo mandato al frente de la Vocalía de Juventud, cargo que ya desempeñaba durante los dos últimos años. El presidente electo ha presentado inicialmente a cuatro integrantes de su equipo: Pedro Gradit Cubero, como vicepresidente; Jorge Beato Ruiz, como secretario; y Álvaro Gómez Carmona, como vicesecretario, además del propio Díaz como presidente. La Vocalía está integrada por un total de trece cargos, por lo que quedan pendientes de designación los nueve vocales restantes.
El nuevo equipo deberá contar ahora con la aprobación de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli y del Vicario Episcopal de la Campiña, Ángel Cristo Arroyo Castro, para que pueda formalizarse tanto la Vocalía como el nombramiento de sus integrantes.
Tras conocerse el resultado, Díaz ha agradecido la confianza depositada nuevamente en su candidatura y ha avanzado las principales líneas de trabajo que pretende desarrollar durante este nuevo periodo. Entre ellas se encuentra la continuidad del Grupo Joven, concebido como un espacio de participación y acercamiento de los jóvenes a María Santísima de Araceli y a la vida de la Archicofradía.
El reelegido presidente también ha planteado mantener la Vocalía como un grupo de trabajo abierto a los hermanos que quieran colaborar y reforzar la participación de los jóvenes en las distintas actividades de la institución.
Entre los proyectos anunciados figura además la elaboración de un programa de actividades de juventud, con iniciativas destinadas a favorecer la convivencia y participación de los jóvenes aracelitanos, así como el refuerzo de la presencia de la Vocalía en redes sociales y medios de comunicación.
Otro de los objetivos será impulsar jornadas de formación y convivencia con las cofradías y hermandades de Lucena, así como fortalecer los vínculos con las cofradías filiales y hermanas de la Real Archicofradía. La Vocalía pretende generar espacios de encuentro entre los distintos grupos jóvenes y compartir experiencias relacionadas con la actividad cofrade.
Díaz ha incluido también entre sus proyectos la continuidad del concurso del cartel anunciador de la Romería de Bajada y el desarrollo del cartel de la Romería de Subida, cuya fórmula de realización se determinará durante el nuevo mandato.
La participación de los jóvenes en la vida religiosa y cultural de la Archicofradía constituye otra de las líneas planteadas, con el propósito de incrementar su presencia en la misa dominical y en los diferentes actos organizados por la institución.
En el apartado económico, la Vocalía continuará buscando actividades que permitan obtener financiación propia para el desarrollo de sus proyectos. A ello se suma una nueva línea de carácter social centrada en la colaboración con Cáritas, bancos de alimentos y comedores sociales, mediante la participación de los jóvenes en iniciativas de carácter solidario.
Con estos objetivos, Adrián Díaz inicia una nueva etapa al frente de la Vocalía de Juventud, que deberá completar ahora su estructura con el nombramiento de los nueve vocales restantes y su posterior aprobación por parte de la Real Archicofradía y de la autoridad eclesiástica correspondiente.