La Virgen del Carmen recibe la devoción de los fieles en su tradicional besamanos previo a la procesión del 18 de julio
13 de Julio del 2026
La Venerable e Ilustre Archicofradía del Carmen continuó el pasado fin de semana celebrando los cultos en honor a Nuestra Señora del Carmen con el devoto besamanos, que tuvo lugar durante la tarde del pasado sábado y la mañana del domingo en su sede canónica.

La sagrada imagen fue dispuesta en la nave central del templo, escoltada por dos angelotes portadores del Santo Escapulario, mientras que el dosel acogía diversas piezas de gran valor histórico y devocional, entre ellas una antigua representación de la Santa Fundadora del Carmelo.
Para esta ocasión, la Santísima Virgen vestía el hábito bordado estrenado en 2001, acompañado de la correa de la obediencia y el rosario, símbolos que recuerdan su condición de Priora Máxima del Carmelo. Asimismo, lucía un destacado conjunto de joyas, fruto de la devoción y las ofrendas de sus fieles.

Sobre sus hombros portaba una antigua capa de tisú, enriquecida con delicados encajes de bolillo. En su pecho destacaba la banda de la Armada Española, con motivo del centenario del patronazgo de la Virgen del Carmen sobre la institución, efeméride que se conmemora este año. Completaban su exorno un camafeo con la imagen de la titular y una medalla de la Virgen del Pilar, en recuerdo de la Guardia Civil de Lucena, cuyos integrantes son Hermanos Honorarios de la Archicofradía.
En la frente de la imagen brillaba la tradicional estrella, símbolo de la advocación de la Estrella de los Mares, uno de los títulos marianos más antiguos de la espiritualidad carmelitana y representación de la protección que la Virgen ejerce sobre marineros y navegantes.

La imagen sostenía uno de los escapularios más distinguidos de su ajuar, alusivo al 775.º aniversario de la entrega del Santo Escapulario a San Simón Stock. En una de sus manos portaba el cetro, acompañado por un exorno floral compuesto por rosas y ánforas, mientras que en la otra sostenía al Divino Infante junto a una reliquia de Santa Teresita del Niño Jesús.
Con motivo de este besamanos, Nuestra Señora del Carmen presentaba además dos reliquias de especial relevancia: una de Santa Maravillas de Jesús y otra de Santa Teresa de Jesús, reforzando el marcado carácter carmelitano de la composición.

La vestimenta se completaba con una mantilla bordada y las coronas de gala, configurando una estampa de gran belleza que volvió a congregar a numerosos fieles durante las jornadas del besamanos.
Los cultos en honor a la Reina del Carmelo continuarán durante los próximos días y culminarán el 18 de julio con la solemne y gloriosa procesión de Nuestra Señora del Carmen por las calles de Lucena, donde será portada a hombros por la cuadrilla mandada por Rafael Nieto Barranco.